You turned your back on tomorrow, cause you forgot yesterday.

lunes, 28 de abril de 2014

Que alguien nos rescate


¡Muy buenos días! Esta semana os traigo un nuevo artículo sobre nuestros amados bancos. ¿No os da la sensación de que cuando entráis a una sucursal es como si entrarais a un mundo paralelo? Mientras mi escritorio vuelve a llenarse con apuntes y millones de bolis, subrayadores y una garrafa de agua (vale, y alguna cosa para picar) después de las vacaciones, aquí os lo dejo. Siento si he decepcionado a alguien por no hablar de algún detalle absurdo de mi vida, como el hecho de que tengo a un gremlin en mi estómago que me pide comida (al que yo le llamo Mordisquitos) y que mi perro ya me ha dado los buenos días mordiéndome los calcetines mientras escribo estas breves líneas. 

Aquí os dejo un pequeño fragmento para ir abriendo boca y que hagáis click en el link con un poquito más de ganas. ¡Espero que os guste el artículo!

"Entre las montañas de papel que vaticinaban un claro principio de Síndrome de Diógenes encontré un aterrador post-it que me miraba fijamente. Él me dió una noticia horrible. Yo no quise creerle, pero era cierto: Tenía que ir al banco. [...] Preparé la mochila con la cantimplora, un par de bocadillos y la tienda de campaña. ¡Ah! Y el paragüas y el aftersun, porque claro, uno sabe cuando entra en un banco, pero no cuando saldrá." || Vía 'Alicante Press'