You turned your back on tomorrow, cause you forgot yesterday.

sábado, 27 de julio de 2013

Bienvenidos de nuevo miembros y miembras

Muy buenas tardes. Desempolvando un poco lo que viene siendo este dejado rincón de Internet debido a un ataque de insomnio esta madrugada, se me ha ocurrido que para retomarlo de una manera un poco original, podría proponerme algún reto con el que llenar el vacío (que sé que lo habéis sentido) de la inactividad de este blog durante tanto tiempo. Pero bueno, ya os informaré un poco más adelante ya que esta entrada es un poco de “transición” haciéndoos un irónico (como no) resumen de qué ha sido de mi vida durante este tiempo. 

Con respecto a dicho tiempo (si me descuido, casi un año) debo destacar mi primer año de la carrera, donde como comentaba en una entrada que publiqué exactamente 18 días antes de empezar la Universidad, conocí finalmente a ese “yo” universitario. Bien, digamos que todos los miedos que mostraba en esa actualización se esfumaron demasiado rápido. Conocí a gente increíble en el primer momento, y he descubierto que no podría haber encontrado mejor compañía en mis andanzas universitarias (me he sentido Don Quijote con esto último).

En cuanto a los estudios, he de reconocer que tenía más miedo de lo que realmente era, aunque lo que viene siendo el “tocho” (del latín “tochus” que significa “un coñazo muy muy grande y pesado que tienes que aprenderte a la fuerza”) de estudiar aumentó su tamaño considerablemente a cada semana que pasaba. Este año, como novedad, encontré alguna que otra piedra. Bueno, lo mío más que una chinarro fue una piedra cuya altura correspondía con la de los “castells” catalanes y supuraba superioridad y chulería a la par de “defensadelprestigidelanostrallengua”. Sí, señoras y señores, mi primera asignatura suspensa, un precioso catalán que protagonizó mis más taquilleras pesadillas y la cual conseguí superar en julio...¿Para cuando unos bailes tribales alrededor del fuego que desprenderán los apuntes de dicha asignatura?
Dejando a un lado el tema de estudios, hay que reconocer que la vida del universitario es bastante placentera, y...como decirlo...te descubres a ti mismo...de una manera un tanto particular...vamos, lo que viene siendo: fugándote de clase y tumbándote en el césped; analizando la cara de tu profesor de Documentación, la cual crees que sería una perfecta caricatura (ejemplo muy similar el de la caricatura de la izquierda); practicando el noble arte de la conversación y el alto al lápiz (típico pero eficaz) en clase de Inglés o comiendo en el club social. 
En cuanto a este último punto, tanto tú como yo sabemos que los primeros días pagaste la comida de allí, porque claro, era la novedad. Pasados unos días/meses empezaste a sobrevivir a base de tuppers, y tanto es así, que llegaste al punto de descongelarte una merluza a la sal en los ardientemente infernales microondas del club social. Sabes que no miento. 


Y bueno, como parece que no tengo término medio, que o no ejercito literariamente el cerebro en un año o te escribo en verso las aventuras del Cid Campeador, redondeo esta entrada recordando el reto que mis atrofiadas neuronas (y para que mentir, mis incesantes preguntas a todo aquel que me rodea) intentan construir con motivo de mi viaje a Londres el próximo domingo, una especie de cuenta atrás a través del número 7 el cual parece que desprende energía por si mismo (tranquilos, aunque me ponga filosófica, no he caído en las "drugas" [léase con un ligero acento gitano]). Hasta aquí puedo leer, dejad crear a la artista que llevo dentro (si consigo despertarla en algún momento, porque vamos). ¡Bienvenidos de nuevo!