You turned your back on tomorrow, cause you forgot yesterday.

viernes, 24 de agosto de 2012

¡Feliz cumpleaños mi querido y ya anciano padre!



Bueno, pues aquí estamos, un año más celebrando la vejez de mi querido padre. Esta vez toca soplar las velas de los 45, que ya empiezan a pasar factura, aunque su mente se niegue a aceptarlo. La gracia del día de hoy es, que mi madre y yo llevamos avisándole desde hace ya un tiempo para que tome tantas pastillas como teclas puedan salirle el día de su cumpleaños. Y POR FIN hemos conseguimos que no le duela nada, ya que tenía escuela de los últimos dos años, (¿veis lo que os decía? Los años ya no pasan en balde).


El día de hoy ha transcurrido sin incidentes, aunque el mantel de la comida nunca podrá decir eso si mi padre o mi tio Jero son los que comen sobre él. Anoche a las 00:00, mi padre ya roncaba de lo lindo, y fue entonces cuando mi madre y yo decidimos saltar encima de él y vengarnos por la de veces que nos entran instintos asesinos por su culpa, (esto es amor familiar y lo demás tonterías).
Este mediodía como no, tocaba comida familiar en casa de la abuela. 10 ollas, 20 platos de entrantes, 30 kilos de arroz y 40 capas de tarta de chocolate con galletas. Ah! Y un flan del tamaño de mi cabeza. 
Es en estas reuniones, cuando logramos juntarnos todos, cuando toca criticar alguno de los que estamos allí sentados. Esta vez le ha tocado el turno a mi tío Antonio por estar demasiado callado mientras los demás vociferábamos para ver que historia se escuchaba más, y así él ir pescando más mejillones que nadie y adueñarse de MI cacharro de ajo para comérselo junto al arroz.


Después de más de dos horas de no parar de tragar, éramos capaces de tumbarnos sobre cualquier superficie horizontal con tal de conseguir digerir tal cantidad de comida. De hecho yo me he planteado invitar a mis queridos vecinos de éste, nuestro edificio de la ONU. No dirán que somos racistas, en esta, nuestra comunidad (me siento como Juan Cuesta, aunque creedme, en esta comunidad si nos lo propusiéramos, seríamos mucho peores que los de La que se avecina).



Bueno, volviendo a mi padre. ¿Qué más queréis que diga de él? Quien tiene la suerte de conocerle, poco más se puede comentar de él. Puede que esté más mayor, tenga más canas o un poquillo de menos pelo (tranquilo papá, yo te donaré de mi melena), pero sigue siendo el mismo canalla que inventa canciones, baila a lo tirolés, es de la banda de los pezones peludos y pertenece al club de los padres con escopeta recortada.

He de reconocer que es una pieza de museo y el alma de la fiesta allá donde vaya. Por Dios, si me llama “magdalenita” ,¿Qué más podéis esperar de él? Es único, y no lo cambiaría por nada aunque a veces me ponga de los nervios.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS PAPÁ!